September 2026

Author Archives: Alejandro Mitarakis

  1. ¿Qué es la certificación ROC y por qué es el nivel supremo de la sustentabilidad?

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    Si las certificaciones orgánicas tradicionales son el estándar de oro para asegurar que un producto está libre de químicos, existe un nuevo sello que llevó la vara aún más alto: la certificación ROC (Regenerative Organic Certified o Certificación Orgánica Regenerativa).

    Imagina que la certificación orgánica es la educación escolar y ROC es un doctorado en cuidado ambiental que además vela por el comercio justo. Si ves esta etiqueta en una botella de vino, estás ante un producto que no solo busca “no dañar”, sino que activamente sana el planeta.

    Los tres pilares de la certificación ROC

    Para que una viña o cualquier productor agrícola obtenga el sello ROC, debe cumplir con un requisito de entrada intransable: ya contar con la certificación orgánica tradicional. Una vez superado ese filtro, la auditoría mide tres ejes fundamentales:

    • Salud del suelo y captura de carbono: No basta con no usar químicos; el suelo debe estar vivo. Se exige mantener coberturas vegetales y aumentar la biodiversidad. Así la tierra funciona como un sumidero natural de carbono para combatir el cambio climático.
    • Bienestar animal: Si la viña utiliza animales en sus procesos (ya sea para controlar malezas o para el trabajo de campo), se audita rigurosamente que vivan en libertad, con un trato ético y libre de crueldad.
    • Equidad social y trabajo justo: La naturaleza no se puede sanar a costa de las personas. ROC audita que los trabajadores agrícolas reciban salarios justos, tengan condiciones laborales dignas, seguras y un trato equitativo de principio a fin.

    ¿Por qué es el estándar más exigente del mundo?

    A diferencia de otros sellos, ROC abarca el ecosistema completo: la tierra, los animales y los seres humanos. Es una mirada 360° donde la excelencia agrícola y la ética social van de la mano.

    Con el sello ROC, no solo tienes la garantía de que lo que estás tomando es 100% puro y libre de pesticidas, sino que estás apoyando un modelo agrícola que está restaurando los suelos de la Tierra y garantizando una vida digna para quienes la trabajan.

  2. ¿Qué necesita una viña para ser orgánica? El rigor de las certificaciones

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    Imagina que estás comprando una botella de vino y alguien te dice: “Este vino es súper natural, te prometo que en el campo no usamos ningún químico”. Suena excelente, pero ¿cómo puedes estar 100% seguro de que eso es verdad y no solo una buena estrategia de ventas?

    En el mundo de la agricultura, y especialmente en el del vino, las buenas intenciones no bastan. Para que una botella pueda llevar legalmente la palabra “orgánico” en su etiqueta, la viña debe someterse a uno de los procesos de revisión más estrictos de la industria alimentaria.

    Aquí te explicamos de qué se trata y por qué esos pequeños sellos en tu botella valen su peso en oro.

    Del dicho al hecho: La trazabilidad total

    Ser orgánico no es un eslogan publicitario, es una categoría legalmente protegida. Una viña no puede simplemente decidir de un día para otro imprimir la palabra “orgánico” en sus cajas. Para lograrlo, debe demostrar que desde la raíz de la parra hasta el corcho de la botella, no hubo ningún contacto con pesticidas, herbicidas ni fertilizantes sintéticos.

    A esto se le llama trazabilidad. Significa que debe existir un registro exacto de todo lo que ocurre en el viñedo y en la bodega. Si la viña compra un abono natural, debe haber una factura que lo compruebe. Si mueve uvas de un sector a otro, debe quedar anotado. No hay espacio para la improvisación.

    Para garantizar que nadie haga trampa, las viñas no se evalúan a sí mismas. Deben contratar a agencias certificadoras independientes (como Ecocert o Ceres, por nombrar algunas), que actúan como verdaderos detectives agrícolas.

    Una vez al año, estos auditores visitan los campos y las bodegas para realizar inspecciones exhaustivas. ¿Qué buscan? Revisan los cuadernos de campo y los inventarios de bodega. Toman muestras de uvas para analizarlas en laboratorios y confirmar la ausencia total de moléculas químicas prohibidas. 

    Los pasaportes verdes: Sellos locales e internacionales

    Si la viña aprueba este riguroso examen, obtiene su certificación. En Chile, por ejemplo, este estándar está regulado por la ley a través del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).

    Pero el vino es un viajero por excelencia. Si esa viña quiere exportar sus botellas a otros países, tiene que cumplir con las leyes de esos destinos y homologar sus procesos. Por eso, en las contraetiquetas de los vinos orgánicos sueles ver varios sellos que funcionan como “pasaportes verdes”:

    • USDA Organic: El sello oficial del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. 
    • Euro Hoja: El logo de la hoja verde con estrellas que exige la Unión Europea.

    Cuando tienes una botella con certificación orgánica en tus manos, estás frente a un producto que fue auditado, analizado y comprobado por expertos externos. Ese pequeño sello verde es tu máxima garantía de transparencia, asegurando que lo que estás tomando es tan limpio y honesto como promete ser.