Orgánico como norma
Seguimos tratando la agricultura orgánica como un nicho, cuando debería avanzar hacia convertirse en un estándar de nuestro sistema agroalimentario. Mientras se informa con detalle sobre azúcar, grasas, calorías o alérgenos, los consumidores aún saben muy poco sobre los pesticidas utilizados para producir sus alimentos, bebestibles y particularmente el Vino; y sus posibles impactos sobre la biodiversidad, los suelos, el agua y la salud. El problema no es el agricultor, sino un sistema que durante décadas ha priorizado la productividad e insumos químicos sin valorar suficientemente sus costos ambientales y sociales. Por eso, necesitamos transparencia, mejores incentivos y políticas que hagan viable una agricultura más sostenible, de modo que los consumidores puedan elegir con información lo que comen y beben; y los productores que cuidan los ecosistemas encuentren mayor apoyo. Lo orgánico no debería ser la excepción que hay que justificar, sino una dirección clara hacia la que orientar nuestro sistema. La pregunta ya no es si podemos hacerlo, sino porque todavía no lo hemos hecho.
Mención a @The Nest Family Office, por el análisis que inspira esta reflexión.
https://www.thenestfo.com/journal/organic-as-the-norm-pesticides-on-the-label